19 nov

En Tecnigrado os ofrecemos algunos consejos para el mantenimiento de tu caldera en óptimas condiciones y poder disfrutar durante todo el año, y en especial en invierno, del confort de un buen sistema de calefacción y de agua caliente sanitaria (ACS).

¿Os ha pasado alguna vez encender la calefacción y que la temperatura de casa no sea la deseada? ¿O que tardase mucho en calentar? ¿Que el agua caliente no salga caliente? ¿Los radiadores están parcialmente o completamente fríos?

Estos pequeños problemas, causados posiblemente por la falta de un mantenimiento periódico de la caldera, pueden causar grandes males durante la época de invierno aunque pueden ser solucionados ante todo con un mantenimiento anual.

Mantenimiento anual de calderas para particulares

Los mantenimientos anuales permiten un servicio de acción con el objetivo de preservar o reparar para que en este caso la caldera pueda funcionar óptimamente a lo largo de todo el año.

Por este motivo, no solo es importante seguir los consejos que os vamos a ofrecer, también es esencial que la caldera sea revisada anualmente por un especialista en el mantenimiento de calderas que pueda asegurar la buena combustión del quemador y asegurarse que el sistema funciona correctamente.

Tecnigrado te ofrece un contrato de mantenimiento anual para tu caldera y así puedes estar tranquilo al saber que tienes la caldera en correcto funcionamiento tanto para agua caliente como para calefacción.

Consejos para el mantenimiento de tu caldera

Los consejos que ofrecemos para poder tener un confort durante la época de invierno gracias a tu caldera son:

  1. En el caso de tener rejillas de aire, es esencial mantenerlas limpias y que no estén bloqueadas.
  2. Observar si la presión de la caldera es la correcta para su funcionamiento. La presión debe estar entre 1.2 y 1,6 bares. Si la presión del sistema es mayor, es necesario purgar alguno de los radiadores para reducir la presión. Por lo contrario, si la presión es más baja, solo se necesita abrir un poco la llave del agua para que la presión aumente dentro permitiendo que llegue más agua al circuito.
  3. Mantener una temperatura adecuada; este parámetro es crucial para nuestro propio confort. Se recomienda que la temperatura de casa se mantenga a 18-19°C si no estás en ella o cuando estamos durmiendo. Pero cuando estamos en casa, se recomienda no superar una temperatura de 21°C. Eso hará que la diferencia de temperatura no sea tan grande y que la caldera no tenga que trabajar durante mucho tiempo. El gasto en calefacción un 7% u 8% cada grado por encima de la temperatura ambiente que necesitamos.

Es necesario ser consciente de que tener una temperatura en casa demasiada elevada, aparte de que nos costará mucho dinero, notaremos muchísimo más la diferencia de temperatura con el exterior y nunca estaremos conformes.

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