22 oct

El frío invierno está a la vuelta de la esquina. La temperatura en el exterior empieza a bajar gradualmente o, en algunos momentos, drásticamente sin previo aviso. Esta bajada de temperaturas generalizada hace que el ambiente de nuestro hogar se vea también afectado,   disminuyendo en función de su eficiencia térmica. Es aquí donde entra en juego y con gran poder el termostato.

¿Es posible acelerar el calentamiento del hogar?

En casa podemos tener gente friolera y que le gusta tener temperaturas casi tropicales o, por lo contrario, podemos tener personas que con temperaturas más frías les sea agradable. Unos pasarán mucho calor en casa, mientras que los demás pasarán frío. Los cambios constantes en la temperatura de consigna en el termostato provocan un mayor gasto en el consumo de calefacción.

Por lo general, la mayoría de personas no conocen la forma más eficiente y más adecuada para calentar nuestras casas y aprovechar la calefacción. Es por ello que, en periodos de temperaturas gélidas, mucha gente puede preguntarse: ¿Debemos encender la calefacción al máximo durante todo el día? ¿Es necesario tener la calefacción encendida todo el día si no estamos en casa?

Para las personas más sensibles al frío, encender la calefacción a su máximo rendimiento puede parecerles la solución a su problema al acelerar el calentamiento de la casa. Sin embargo, la realidad es que esto no funciona así, y es que la caldera trabajará al mismo ritmo aunque se le haya dado una temperatura de 22 grados o de 30 grados.

Formas de aprovechar al máximo la calefacción

Para poder calentar nuestro hogar con rapidez existen varios métodos que pueden acelerar el proceso de calentamiento. Si se trata de un problema dificultad para alcanzar la temperatura deseada, es posible aumentar la temperatura de la caldera, haciendo que la temperatura del agua que circula por los radiadores se incrementa. Aunque se trata de una solución rápida y sencilla, no es del todo recomendable.

Aquellas habitaciones que dispongan de una mayor superficie, sí es recomendable cambiar los radiadores por otros de mayor potencia, hecho que les resultará más sencillo alcanzar la temperatura deseada en espacios más grandes.

La temperatura ideal para ser designada en el termostato de casa está entre los 20 grados y los 22 grados. Debemos pensar en la temperatura media que tenemos en el periodo de 24 horas. Es decir, si la temperatura de casa es constante de unos 21 grados, debemos mantener esa temperatura y dejar que no decaiga.

Uno de los trucos más recomendados es el de capturar energía calorífica del Sol en aquellas habitaciones en las que el sol incida durante un periodo de tiempo elevado. Cuando el Sol decae, debemos bajar persianas para no dejar escapar todo el calor retenido durante las horas más luminosas del día.

En Tecnigrado os ofrecemos consejos para mantener vuestra calefacción a punto para la temporada de invierno. Realizamos mantenimiento anual tanto para domésticos e industrial. Si queréis saber más, no dudéis en poneros en contacto con nosotros. Estaremos encantados de atenderos.

NO dejes que el frío sea tu peor enemigo.

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